Son pocas ya las veces que uno se planta en un concierto sintiendo aquella especie de mariposeo en el estómago, con los mismos nervios que un enamorado quinceañero el día de su primera cita.El sábado, por fin!, después de más de 10 años esperándolos (no pasaban por aquí desde el 2000), tuve el tremendo placer de ver a una de mis bandas favoritas.
La sala Bikini estaba a rebosar, no cabía un alfiler (tuvieron que abrir la sala anexa)... y a pesar de que el señor Mark Burgess ya no está hecho un chaval (51 tacos!) y que el sonido no fue de lo mejorcito, pudimos disfrutar de un bonito concierto impregnado de nostálgia.
La verdad es que por el hecho de presentarse con el nombre de Chameleons Vox en lugar de su nombre original y que de la formación únicamente quedaban Mark y el batería, no tenía demasiadas expectativas en cuanto a repertorio, esperándome mucho tema "nuevo" e inventos varios... pero la verdad es que fue un revival en toda regla en el que no faltaron toda la traca de hits ochenteros... Swamp Thing, Up The Down Scalator, Nostalgia, Soul In Isolation, Tears, In Shreds, Don't Fall... y dos esperados éxtasis en los que tuve que llevarme el puño a frotar los ojos antes de que corriese una lagrimilla por la mejilla... Second Skin y Monkeyland.
Se oyeron también por lo menos 3 currupipimix que le llamo yo, medleys en los que fusionaron algún fragmento de los Doors, Joy Division y si... los Beatles, con su Please! Please! Please! acoplada a Second Skin.
Tan solo me faltó The Fan And The Bellows y que me dejaran fumar un pu.. cigarro en toda la noche para acabar de rematar la faena.
Memorable.
Os dejo un fragmento que he garrapiñado por yutub...




